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LOS FOROS Y LOS GRUPOS MOTORES EN EL PROCESO DE REFUNDACIÓN DE LA IZQUIERDA

Los foros son los espacios alrededor de los cuales debe girar el proceso de refundación, son espacios creados específicamente durante el proceso de refundación donde los militantes de IU se encuentran con otros actores políticos y sociales. Su objetivo es convertirse en punto de encuentro entre todos los ciudadanos que quieran participar en el proceso. Estos ciudadanos potenciales son:
 
a.) los militantes de Izquierda Unida, que deben impulsar su creación ahí donde les sea posible; 
b.) los militantes de otras organizaciones de la izquierda alternativa que quieran participar en el proceso;
c.) los activistas de movimientos sociales, ONGs, etc, que, a título personal, quieran hacerlo;
d.) los ciudadanos que no están afiliados a ninguna organización de ningún tipo pero que también quieran participar en el proceso.
 
Los foros para la refundación tienen los siguientes objetivos:

HACIA LA ASAMBLEA DE REFUNDACIÓN

1º.- La presentación publica en Madrid el pasado día 28 de Noviembre del proceso de refundación de Izquierda Unida y de la izquierda transformadora y alternativa, fue un éxito político y de convocatoria. Se han generado importantes expectativas tanto dentro de la organización como fuera, entre sectores de la izquierda social, sindical y política española, que coincidiendo con la necesidad de poner en marcha este proceso, legítimamente aun dudan que la actual Izquierda Unida esté en condiciones de impulsarlo y llevarlo a buen puerto.
 
 
2º.- En estos meses IU ha venido cumpliendo el calendario previsto de adopción de medidas que, en paralelo al proceso de refundación, deben fortalecer la democracia interna, los derechos de los militantes y los mecanismos de participación: el anuncio de puesta en marcha de la UAR, del proceso de armonización de los estatutos de las federaciones con los de IU Federal y las medidas concretas adoptadas y pendientes de adoptarse para permitir la reincorporación a IU de aquellos militantes que por un motivo u otro se vieron obligados a abandonarla en los últimos años, han sido medidas imprescindibles para garantizar la credibilidad interna del proceso de refundación. Aun así, el proceso de refundación de la izquierda alternativa y transformadora iniciado es independiente de la resolución de los conflictos internos heredados en IU, y el éxito en alcanzar el resultado previsto no puede depender de la resolución efectiva de dicho conflictos, aunque indudablemente dicha resolución ayudaría a avanzar el proceso, y permitiría centrar todos los esfuerzos en alcanzar los objetivos propuestos.

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LLAMAMIENTO PARA LA REFUNDACIÓN DE LA IZQUIERDA

    La Izquierda ha sido una esperanza para millones de personas durante décadas. Fue una garantía, y lo sigue siendo, de que otro mundo es posible. Pero la Izquierda viene sufriendo una prolongada erosión que no sólo se refleja en su retroceso electoral. La ciudadanía no participa en las decisiones importantes y el tejido asociativo es cada vez más débil.

    Los errores políticos han sido numerosos y no queremos ignorarlos. Pero el neoliberalismo no sólo ha creado una enorme precariedad laboral y destrucción ambiental, no sólo ha alargado el tiempo de trabajo a costa del tiempo reservado a todo lo demás. Además, ha mantenido la división sexual del trabajo obligando a las mujeres a sobrevivir a base de jornadas dobles y triples. Además, ha segmentado a la inmensa mayoría de la ciudadanía, y muy especialmente a las trabajadoras y los trabajadores, fomentado la competencia entre nosotros y nosotras, atomizándonos, transmitiéndonos la sensación, de que somos los únicos y las únicas responsables de los males que aquejan al mundo. De que no hay alternativa al actual orden de cosas.

    Pero el neoliberalismo ha entrado en crisis. No ha muerto y hay intentos serios de recomponerlo. Pero sus recetas económicas, su influencia ideológica y su modelo de civilización están a la defensiva.

    Esto abre nuevas oportunidades para aquellas y aquellos que creemos en una convivencia más justa y solidaria, en un modelo económico acorde con las necesidades de las personas y del medio ambiente, en la posibilidad y en la necesidad de una sociedad distinta. En algunos países esta situación está produciendo convergencias esperanzadoras entre todas las familias y sensibilidades de la Izquierda, en América Latina está abriendo un nuevo ciclo histórico.

    Son procesos complejos en los que se tienen que abordar los desencuentros del pasado, los enfrentamientos entre el reformismo y el anticapitalismo más explícito, entre la cultura de la intervención directa y las formas más institucionales de participación política. Pero son procesos que despiertan esperanzas de un mundo mejor entre sectores amplios de la población.

     Ha llegado la hora de poner en marcha este proceso en nuestro país. A pesar de la fragmentación de la Izquierda, del desencanto y de la desmovilización social, el potencial democrático de nuestra sociedad sigue siendo enorme. Debajo de la cáscara institucional y de la cultura política oficial, de la corrupción y la manipulación informativa, existen amplios espacios en los que la solidaridad, los valores de justicia social, de igualdad de género, de honestidad y transparencia siguen siendo innegociables. Muchas personas que pueblan estos espacios realmente creen que es necesario construir un orden social y económico más justo, una civilización más pacífica y cooperativa en el planeta, un sistema de trabajo que dignifique a las personas y no que las destruya. Creen que el colapso ambiental se tiene que abordar de una forma distinta a la que dictan las leyes del interés y de la rentabilidad privadas, que es posible construir una sociedad más igualitaria entre hombres y mujeres. En ellos y en ellas late la convicción de que es necesario crear una sociedad distinta a la capitalista.

    El momento es propicio para dar un paso así. El modelo económico y productivo español inaugurado hace varias décadas ha tocado fondo. El paro va a aumentar por tercera vez hasta rozar el 20% de la población activa a pesar de las sucesivas reformas laborales. Es un modelo productivo incompatible con los objetivos que se ha marcado la humanidad para afrontar el cambio climático, con cualquier forma avanzada de justicia social, con la dignificación del trabajo y la eliminación de la dominación del hombre sobre la mujer. Su cultura política, fuertemente bipartidista, alimenta la corrupción y el cohecho. Su modelo económico, basado en la renta financiera e inmobiliaria, nutre el poder de la banca frente al resto de la sociedad, fomenta la cultura del dinero fácil frente al trabajo productivo, la especulación frente al esfuerzo reconocido.

    Nos corresponde iniciar un proceso amplio y capilar que permita darle a este deseo y a esta necesidad de cambio una expresión política, cultural y organizativa. Los y las firmantes de este Llamamiento nos comprometemos a trabajar para que todas las personas, organizaciones y grupos activos que nos reclamamos de la Izquierda empecemos a converger en un espacio común de deliberación y aprendizaje colectivo. Nos comprometemos a reunirnos a nivel de barrio, de centro de trabajo, de ciudad, de comarca y mancomunidad, de comunidad autónoma, nacionalidad histórica y también a nivel de todo el Estado. Nos comprometemos a formar foros y mesas territoriales, foros temáticos y sectoriales para la refundación de la Izquierda, espacios en los que pretendemos ponernos de acuerdo sobre cómo abordar los grandes y los pequeños problemas que nos afectan, para intentar solucionarlos e ir definiendo un nuevo proyecto político de tipo federal, republicano, feminista y socialista. Estos espacios tienen que ser plurales, pero tienen que comprometerse con un proyecto solidario en todo el Estado, ser algo más que la suma de organizaciones, de núcleos e iniciativas ya existentes. Tienen que aunar y aprovechar los esfuerzos del pasado, pero también tienen que fomentar las iniciativas innovadoras.

    Nuestro objetivo es crear espacios de participación ciudadana dentro y fuera del trabajo, núcleos de poder organizado para que las personas puedan trasladar directamente sus necesidades a las instituciones, a los medios de comunicación, a los centros del poder político local, autonómico y estatal. Nuestro objetivo es mostrarle a toda la sociedad que es posible y que es más efectivo abordar los problemas de forma cooperativa, que no es necesario hacerlo compitiendo y atomizándonos. Nuestro objetivo es que la ciudadanía le arranque espacios a los intereses corruptos y endogámicos, a la lógica insaciable del capital, a los intereses de las empresas multinacionales. Nuestro objetivo es superar las distintas jerarquías que aquejan hoy a la sociedad, incluidas las jerarquías de género sobre las que se sustenta todo tipo de violencia contra las mujeres.

    Nos proponemos hacerlo utilizando medios democráticos, denunciando y elaborando soluciones alternativas, creando una nueva cultura republicana en la que lo de todos y lo de todas esté por encima de los intereses excluyentes. Queremos que la ciudadanía participe activamente en este proceso abriendo la perspectiva de una sociedad distinta, más justa y sostenible para nosotras y nosotros así como también para nuestros hijos e hijas, una sociedad en la que realmente se cumplan y hagan cumplir los derechos humanos, incluidos los derechos sociales, para todas y todos los habitantes del planeta. Nuestro objetivo, en definitiva, es que nuestra generación vaya construyendo una sociedad mucho más justa, solidaria y sostenible, una sociedad socialista para el siglo XXI

Madrid, otoño de 2009

Las adhesiones pueden enviarse a:

refundandolaizquierda@gmail.com y

refundacion.social@izquierda-unida.es

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